Desde pequeña su madre siempre le repitió lo idénticos que eran sus ojos a los de su padre, un rasgo característico en los Dahmer. Incluso al llegar a los Viper, siempre le hicieron mención de ello, y hoy día al verse al espejo aún podía verlo... Eran los ojos de su padre, aunque los de él siempre mostrasen desprecio.