—Le duele, no lo negará. Pero también es consciente que no todos aman del mismo modo, ni por amor se debe obligar o tolerar algo que no va acordé a los ideales propios. Llevó una mano a su pecho, sabiendo cuánto le costará olvidarlo cuando se ganó aquel sitio en su corazón, eso era lo que más dolía, pues dejó marca muy hondo, una muy difícil para sólo quitar de raíz.—