"Fuimos objetos. Herramientas. Cumplimos nuestro deber hasta el último momento. Fuerzas que van más allá de nuestra comprensión tomaron interés en nuestra defensa y nos aniquilaron... uno por uno.
"No fuimos soldados. Objetos carentes de voluntad, hábiles desde un principio, destinados a cumplir lo prescrito: el curso natural de la historia. La nuestra fue escritas por manos manchadas con sangre de incontables personas que vieron la caída y el surgimiento de una nación entera. Fuimos testigos de traiciones y masacres. Estuvimos ahí... en las manos de quienes forjaron la historia y peleamos para que siguiera su curso.
Fuimos el acero frío que protegió una nación que añoraba ver el Sol."