- Tal vez un sueño, o tu peor pesadilla. -respondió entre risillas, delineando cuán maldad en su mirada y dejando a la vista sus perlados colmillos.- Dime, pequeño forastero, ¿qué te ha traído hasta mi morada?. Teddy, me advirtió que alguien vendría a mi hogar y tendríamos una buena amistad, dándonos plena diversión. -Caminó de un lado a otro frente a la cama, mirandole de reojo- A todo esto, quisiera saber su nombre, estimado "visitante". -Cambió su "adjetivo", sin quitarle la mirada al rubio que aparentemente se encontraba mejor, incluso Kanato puede denotar que éste era algo especial. En actitud sádica y aniñada, estrujo en brazos al oso de felpa de nombre Teddy -