[code]Miraba a la mujer desde el balcón, con aquella mirada esmeralda de sus grandes ojos. A decir verdad, era extraño que una mujer cómo ella pudiera estar a su puerta, quizás se hallaba perdida. Un relámpago en el firmamento seguido del ruido de un trueno anunció que la lluvia estaba por caer, no podría dejar a la mujer fuera de un digno refugio. Sin decir nada retrocedió y salió de la vista de la castaña y en unos pocos minutos la puerta de entrada se abrió develando al pelirrojo ahora frente a la chica.
─ Pasa o pescarás un resfriado ─ dijo sereno mientras abría la puerta y facilitaba el acceso a la propiedad.[/code]
[code]Una ves que la mujer había entrado, el pelirrojo le miró a sus espaldas de pies a cabeza. Su vestimenta había causado intriga en el chico, puesto que no parecía la ropa común que las mujeres de su edad solían vestir.
─ Mi nombre es Ayato Sakamaki. ¿De dónde vienes? ─ ladeó la cabeza mientras le observaba extrañado. [/code]