Muy bien en poco tiempo vendrán a guardar todo madre así que no te preocupes, y gracias por pasar este día conmigo.
*Tomé la mano que mi madre me ofrecía para ponerme de pie y comenzar a caminar con dirección a la salida del comedor en la parte baja al fondo izquierdo de la gran sala de estar en el cual igual se podía apreciar una cocina como si de un restaurante de 5 estrellas se tratara una de las residencias de la familia, estaba llena de luz del día rayos que se colaban por los ventanales simplemente era una linda vista digna de admirarse.*
Madre, no te gustaría ir en el lomo de otra criatura en vez de un corcel? Es un amigo que también le gustaría verte madre.
*El gesto de la mano no le molestaba en lo mas mínimo ya que entendía el sentimiento de su madre, pues ya había pasado mucho tiempo de hecho muy pocas veces lo hizo cuando yo aun vivía en el palacio antes de irme de viaje por el mundo presente, pasado y futuro, después de todo 315 años no eran para menos y aun que no podía evitar el rubor en sus mejillas la sonrisa era amplia .*