Gracias por salvarme sin saberlo
No sé cómo pasó, pero llegaste y todo lo oscuro que cargaba se fue desvaneciendo. Mis miedos, mis muros, mis “mejor no creo en nadie” todo se derrumbó delante de ti. Ahora despierto y el día ya no pesa, porque sé que estás. Me haces querer ser mejor, reír más fuerte, confiar de nuevo. Y lo más loco es que cada día que pasa me gustas más, como si no tuviera techo este sentimiento. Gracias por cambiarme la vida.

