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— Por que tienen que hablar tan cerca y de esas cosas justo ahora? — Fue todo lo que pudo pensar al escuchar los murmuros de los fantasmas de la ciudad.
 
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XL1578686 · 100+, M
@Hᴜᴀ Cʜᴇɴɢᴢʜᴜ: Eso suena bien, podemos ir al templo, y de paso podemos practicar un poco tu escritura. Para él, las opciones dadas eran un buen escape de los murmuros de los fantasmas.
HC1578691 · M
Apartó igualmente su plato de comida apenas probado. De cualquier manera, su interés había estado muy poco sobre lo que ingería. —Si lo desea, podemos irnos de aquí; a la Mansión o al Templo Quiandeng, cualquiera de los dos será más tranquilo.
XL1578686 · 100+, M
@Hᴜᴀ Cʜᴇɴɢᴢʜᴜ: Al ver que las fantasmas se retiraban de esa forma tan abrupta no pudo evitar sentirse un poco mal, pero con la mirada seria de San Lang cualquiera hubiera hecho lo mismo. Dejo el plato de sopa que habia estado degustando en la mesa para llevar una de sus manos a la sien y masajear el espacio libre entre sus cejas. Lo sé, los fantasmas son algo especiales pero no son malas personas, solo son algo... habladoras. De hecho habían hablado más de la cuenta y ahora solo queria olvidar todo el cotillon que se había armado por su presencia.
HC1578691 · M
Enserió su expresión y sólo tuvo que girar el rostro unos centímetros para que el grupo de mujeres hiciera silencio absoluto, y en seguida se retiraron. La timidez y el pudor de su Dianxia eran aspectos encantadores y atractivos para él, pero no quería que comiera incómodo. Lo único que quedó en el ambiente fueron otras groserías y obscenidades lanzadas al aire por los demás fantasmas que se comunicaban así en su cotidianidad. —Gege siempre ha tenido una belleza muy llamativa y las fantasmas tienen muy poco control.
XL1578686 · 100+, M
@Hᴜᴀ Cʜᴇɴɢᴢʜᴜ: Uno de los comentarios que pudo escuchar hizo que involuntariamente escupiera la sopa que estaba probando y entre una ligera tos solo pudo responder con un tono de pesadez No es nada San Lang, no te preocupes. Internamente solo podía gritar pidiendo que la tierra se lo tragara y aunque su rostro mostraba una sonrisa por dentro estaba que lloraba de la vergüenza.
HC1578691 · M
Después de un rato de ver sus expresiones tímidas e incómodas, rio entre dientes. —¿Ocurre algo, Gege? —Podía escuchar perfectamente los comentarios de las mujeres fantasma, pero estaba tan acostumbrado, que sus oídos eran prácticamente sordos a ellos.

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