Sigo vivo, ningún obstáculo me impedirá seguir protegiendo a la diosa Athena hasta que ella decida la extinción total de mi vida. Mas hace tiempo que no te he visto ni a ti ni a tu hermano... Es una pena, aun le recuerdo gratamente pero... asi se dieron las cosas. ¿Y si vives conmigo? De esta forma no estarás sola y la señorita Athena seguramente te recibirá con los brazos abiertos.