Se asomó al monitor para activar las cámaras de los sensores, así ubicar y aseverar que realmente eran a quién élla estaba esperando, de no ser así, tomaría acciones diferentes.
Para los nativos de Ramadu la nave quizá podría ser difícil ubicar a simple vista, pues, ésta mantenía un fuerte camuflaje digno de su estirpe, por supuesto la princesa alienígena no podía merecer algo menor a ésta tecnología.
Su nave contaba también con varios accesorios para poder moverse sin ser detectada, tal cómo la opción «mute» la cuál, básicamente, lograba silenciar cualquier sonido a la redonda, para poder desplazarse. Efecto que surtía para todos los animales que estuviesen dentro de la zona. Por lo que, caminar en ese sector claramente denotaría el peligro. La ausencia de sonidos naturales, propios del ambiente, del mismo Ramadu.