Andras ha sido derrotado, Nobukatsu ha desaparecido y parece no quedar rastro alguna de la influencia del Pilar Demoniaco... pero un hombre que no se ha percatado del poder que ha obtenido aun permanece en pie, renuente a aceptar el pasado: a aceptar que todo ha terminado.
El Saber salió disparado por aquel golpe, deslizándose por la tierra.
Se levantó con pesar y se llevó la mano a la boca. Ahora separado de su mentora pudo darse cuenta del tipo de arma que llevaba el sujeto. Pocos usos y no en rápida sucesión, sin embargo una fuerza terrible: el mismo esfuerzo que hizo para cortar la bala había resultado en poco tiempo de reacción para evitar aquel golpe.