Out- Lamento la demora, en verdad que lo siento tanto pues le hice esperar demasiado. No se volverá a repetir y gracias por su espera.
On-
-El reflejo de los humanos no solo es visible en algún espejo sino en la mirada, su pasado queda expuesto al igual que su persona y cada pedazo que se ha querido cubrir, cada herida que se quiso sanar dejan marca que jamás será borrada. Un pasado que puede ayudar a muchos, perjudicar a pocos pero que ningún ser queda libre de el, Ikuto Tsukiyomi un estudiante que desprecia algunos caracteres en la vida diaria no podría escapar de su destino aunque intentará correr o esconderse. Es un chico alto, delgado con mucha agilidad y poca tolerancia hacia cierto tipo de personas que se encuentran a su alrededor, sus cabellos un poco rebeldes de un color azul oscuro al igual que sus ojos. Contiene un vestuario oscuro que es su uniforme de escuela consiste en una camisa de manga larga con detalles en azul, pantalón y zapatos, lleva un collar de cruz en plata que suele descansar sobre su pecho.
Siendo su rutina de cada tarde se disponía a caminar con su mochila colgando sobre su hombro izquierdo, no prestaba atención alguna a su entorno ya que venía sumergido en sus pensamientos sin respuesta aparente. Su caminar era tranquila y sin presión alguna, aunque dentro de su mochila se encontraba un Shugo Chara (Guardián) con ciertos rasgos que el estudiante sólo que el Chara tenía un aspecto mas de felino, podía descifrarse que el guardián no estaba feliz dentro de aquel objeto, pues comenzaba a moverse de forma inquietante y eso molestaba al chico en cierto punto. Pasando un rato en aquella caminata decide descansar en algún sitio lejos de problemas o situaciones que llegaran a serle un fastidio, con la agilidad de felino que poseía dio un salto hasta poder acomodarse en alguna rama de un árbol. Su mirada quedó clavada sobre las personas que caminaban por sus alrededores sin dar importancia a nada, sólo a ellas mismas. Supuso que ahora tendría un momento de tranquilidad ya que no había nada en realidad que estropeara su día libre, con mala gana saco a su acompañante de la mochila dejándolo explorar un rato sin prestarle atención alguna, simplemente cerro sus ojos y espero el momento en que acabara su día de total tranquilidad.-