-Secamente habria de responderle, y sin decir mas simplemente se fue del lugar con ella en su hombro, la verdad simplemente no le iba a dejar ir desde el primer instante, no tenia planeado exactamente donde llevarla, pero..detalles-
—Tch...! —Guardó silencio y fue soltando su cabello, dejando caer las hebras plateadas que había logrado arrancar durante su enojo. Relajó el cuerpo y se sujetó de su camisa mientras seguía él avanzando.
—Al menos puedo saber a dónde jodidos me llevas? —
-Comentaria relajando ligeramente su agarre, y luego de esto, su mirada se fue hacia el frente, aun cuando su agarre pudiese causar que sus cabellos se arrancaran debido a su movimiento.-
Apenas el albino pronunció estas palabras, sintió como le afianzaba la pierna con la clara intención de cumplir con su amenaza. Ante dicha creencia, se agarró con más fuerza del cabello y se agarró de la tela de su camisa para imposibilitarle la labor, pero se detuvo.
Podria azotarte contra el suelo solo por eso, asi cumplo de una vez lo que me estas pidiendo.
-Parecia dispuesto, sus palabras no eran una broma, ni parecia que fuese una amenaza vacia, incluso sus dedos ejercieron cierta presion sobre la pierna, como si en verdad estuviera dispuesto a hacerlo en ese instante.-
-Su mirada se giraria a como le fue posible, su mirada era ciertamente seria, incluso no parecia ponerle importancia a que sus cabellos fuesen jalados y arrancados. Sus ojos, mas que el fuego de la ira parecian cargados de una dureza y al mismo tiempo seriedad, que incluso podrian ser capaces de congelar el infierno, y su expresion, o era furia o simple templanza, una mezcla de las dos-
-Dijo con voz seria y con furia contenida, ante la respuesta del wurm, tiró con fuerza de su cabello. Poco le importó si le arrancaba algunos cabellos de su cabeza, sólo quería que la bajara para poder irse.-
-Parecia que nada rompia su temple, puesto que aun cuando las rodillas que la mujer probablemente pudiesen golpear su pecho, este no detendria su andar, ni aflojaria su agarre, era como si simplemente sus acciones no le hicieran algun problema-
-No le soltó el cabello a pesar de eso, pero dejó de agitar las piernas y de golpear su espalda. Sólo mantuvo las rodillas flexionadas para enterrarlas contra el pecho ajeno con toda la intención de hacerle daño.-
—ya verás cuando me bajes... te arrepentirás ... —