-Cuando el albino escucho el comentario del chico volvió a centrar su mirada en el cielo, notando que este lentamente iba tomando un color rojizo a medida que ascendía el sol, finalmente se recompuso de aquella posición sentándose al lado del chico, aunque su atención se centraba en el rosto del chico, la expresión de su contrario parecía ser como la de un niño que veía algo por primera vez. Esto provoco que el albino, sonriera, después de todo lo único que quería lograr era que el chico viera ese espectáculo matutino producido por la naturaleza.-
No agrego más nada, no creía que fuera necesario, y simplemente se limito a observar el firmamento con el chico, mientras lentamente el cielo cada vez se volvía más claro.-