[code]— Ah —dirige una mano a su rostro, cubriéndose los ojos por un momento mientras negaba con la cabeza—. Serena era muy malcriada y ni hablar de lo mal que le iba en la escuela. Me arrojó de todo: zapatos, las hojas de sus exámenes arrugadas. Sólo había que estirar la hora para darse cuenta de que había reprobado —recordó esto con una sonrisa divertida y algo maliciosa, porqué no admitirlo—. No tiene remedio en muchas cosas, pero me conquistó.
Ni él sabía cómo, a veces sospechaba que la rubia le hubiera dado agua de calzón, o algo así. [??][/code]