*~Ella se sintió conmocionada, confundida... abrazo al pequeño ya que le inspiraba cierta ternura, pero igualmente había algo que no la hacía confiarse del todo y aún no sabía que era~* Perdóname... será que puedo ayudarte en algo? *~Te sonríe con dulzura~*
Se pudo escuchar tras del pequeño una graciosa y siniestra vocecita, aquella gentil risa podía escucharse tras el infante, sin embargo al dar la vuelta, puedes notar que no hay nadie, sin embargo, un camino de hermosa sangre carmesí podía observarse.
Aquel extraño camino guiaba hacia una iglesia, mientras aquella risita se alejaba por aquel camino, dejando notar la figura de un extraño conejito blanco, de peluche, con una capita azul y un listón atado alrededor de su cuello.
El pequeño conejito levitaba mientras agitaba sus orejitas de arriba abajo, escurriendo de las puntas de su capita aquel liquido carmesí