El hombre al escuchar aquello se quitó el guante de su mano y mordió la misma con suficiente fuerza como para hacer que cayeran abundantes gotas de sangre, este susurró una palabra en arcano formando un sello en su propia mano con su sangre y luego extendió esta hacia ella.
— Yo pacto que no le lastimaré ni buscaré ser su amante...digo...someterla y cortar su cabeza siempre y cuando tú cumplas tu parte...
Tal clase de magia no era normalmente sabida por aventureros, ese en cambio acababa de hacer un ritual de pacto con tanta facilidad como si supiese el conjuro de memoria, había sido muy bien entrenado en magia al parecer.