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Enigmático
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JB1535635 · F
– Se... esa cosa se la... tragó –susurró, estupefacta.

Había notado con total claridad como aquella misteriosa esfera se tragaba a... la cosa que parecía una clase de Dragón. Se mantuvo con los ojos muy abiertos, olvidándose incluso de pestañear, conteniendo el aire en sus pulmones y cuando observó como el causante de aquella misteriosa desaparición se acercaba a ella, sintió pánico. Retrocedió en gatas, asustada. Retrocedió hasta topar su espalda con un tronco y se quedó ahí, observándolo y respirando entrecortadamente. Su portal seguía entre sus dedos pero no tenía fuerzas para volver a formar un portal que la llevara lejos de ahí. Se mantuvo callada, observando cada bolsillo del contrario, asegurandose que no tenía una cuchilla guardada para hundirla dentro de ella. Controló sus rápidos latidos y poco a poco comenzó a respirar de una manera normal, tragó en seco y carraspeó un poco, aclarándose la voz. Había visto muchas cosas fuera de lo común pero aquello... esa esfera, se llevaba el premio de sus sorpresas.

– Yo-... Quiero decir.. Estoy-... ¿bien?

Había olvidado el dolor en sus rodillas, el ardor en sus palmas, se mantenia aferrando la mirada en el contrario. Era un verde esmeralda que atinaba demasiado bien con su cabellera tan poco usual. Al parecer todo lo que respectaba al contrario era inusual. No, no era de su dimensión, no lo sentía como un humano común, corriente. De pronto tuvo miedo de que aquel pudiera haber abierto un portal a su mundo. Recordó como Linden le recalcaba que no debía viajar a otras dimensiones, el cambio era brusco y aveces tenía consecuencias. Sin embargo el peliverde parecía tan humano. Sentía que su voz seguiría temblorosa y estar en el suelo no le daba ventajas, solo la hacía sentir más vulnerable. Así que con quejidos se apoyó en sus magulladas rodillas para levantarse, aún apoyada en el árbol, ahora ese sería su único soporte.

– ¿No eres de aquí o sí?

Su mirada inquisidora seguía aferrando la contraria, en busca de respuestas.