— Es un atún. Si quieres ir de verdad, con gusto podemos divertirnos un poco. Las malvas ante el calor se derriten, y muy cerca de las llamas se incineran. ¿Lo ponemos a prueba?
Arrojó la enorme tuna con la que cómicamente la había amenazado con anterioridad, el cual, llameante terminó por incinerarse encenizas que la ténue brisa se llevó, al momento que las llamas efímeras se desvanecían junto a este.
Con una expresión de implacable confianza, extendió sus brazos hacia adelante. Entrelazando sus dedos cuales eslabones de una sola cadena, estiró sus muñecas y los músculos de sus brazos antes de ajustar sus guantes, tirando uno del otro para mantener sus manos firmemente dentro de éstos. No era por nada en particular, si no un tic que solía hacer muchas veces sin pensar en ello.
—He visto peores cosas que un vampiro rosado con un gato. Tal vez seas buena para desempolvarme, pues no he visto algo de acción en un tiempo. [?]