« Back to Album · Next »
Hacía ya un par de días que Mikhe había huído de aquella extraña chica. Inquietante, como... muerta. Si. Así podría juzgarla, como una muñeca que se mantiene de una manera inquietante, en movimiento.
Sin embargo no tuvo valor de volver al trabajo en la siguiente noche, hasta otra después.
Para su fortuna; el chico no se encontró nuevamente con esa tipa.
Como es su rutina, se mantiene en la esquina de las calles en auel vecindario donde abundan los casinos, los bares, y los hoteles. Vestido como una colegiala, como es su papel, y como sus clientes, viejos y nauseabundos se derriten al verlo
 
This page is a permanent link to the comment below. See all comments »
En algún momento, como si fuera algo lejano, escucha un "cállate" de una voz masculina, y, a la para con la sensación de adormecimiento que siente desde que la chica lo mordió, la inmovilización que no explica como; se une un dolor horrendo que le quema la garganta.
Si tuviese que definirlo sería como si alguien introdujera un hierro ardiente por su garganta y la estuviese quemando con ello.
Aquel dolor, no sólo lo siente ahogarlo, sino que destruye sus cuerdas bucales y le genera la impotencia de no poder siquiera exhalar aire para aliviar la asfixia.
Así como está, amarrado por el poder de la chica, comienza a retorcerse del insoportable ardor que siente destruir su garganta.

Él mismo no tiene idea de porque ocurre tal cosa, y se le viene a la mente la mordida de la chica. Sin embargo, un ser como ella sabría que es obra del otro monstruo, el de cabellos azabaches, que consigue quemar la garganta del muchacho lo suficiente para callarlo, y esto con
(...)
 
Send Comment

Add a comment...
 
Send Comment