-Caminaba despreocupadamente el joven de cabellos rubios. Mantenía los ojos entrecerrados, ya que era de día, y su ser le impedía llevarse completamente “bien” con la luz solar. Más aun así se encontraba en las calles (sabe porque (?) ) No obstante “algo” interrumpiría su andar, si, una moneda caería en su delante y terminando su inquietante tambaleo en el suelo. El joven rubio “pisaría” la moneda. Escucharía el comentario de un joven y comentaría despreocupadamente.-