Pronunció la fémina desviando su mirada hacia el varón, hermano mayor de la misma. En sus labios una amable sonrisa se marcaba, a pesar de haber llegado hace poco mantenía gran amabilidad con sus familiares. El dulce de su presencia era algo característico de la mujer de cabello azabache.
— ¿Conversar? Sí, claro. Aun tengo tiempo antes de acudir a la siguiente hora de clase. —
Dijo sin retirar aquel mirar del mayor, estaba atenta a espera de lo que él le fuese a comentar. Si bien era cierto había cruzado muy pocas palabras con él desde su llegada. [/code]
— Mie, querida, hay algo que deseaba llegar a conversar contigo.
Admitió el varón de cabellos verduzcos al aparecer frente a ella, posando sus ojos en los de ella, sonriendo con suavidad y posando sus ojos obscuros en los de su hermana menor, esperando claramente su reacción pues ya antes le había dado su regalo de bienvenida, ¿Estaba a caso en la Academia sacando alguna maestría? Los Kilgore constantemente se superaban, no esperaba menos de su hermana menor.