―Lunes 23 de noviembre. Año 2020. Hora: 17:35. Faltan tres minutos para cumplir con el objetivo. ―
Caminaba de un lado para otro en el exterior de la catedral, no podía fallar ni por un milisegundo, pero aquellos tres minutos realmente eran eternos y más cuando veía a cada segundo el reloj de pulsera que tenía en la muñeca diestra. Al fin quedaba un minuto así que como intrusa sigilosa subió por el exterior y logró entrar a la segunda planta de aquella enorme iglesia.