*La dama carmesí al ser soltada por el joven uso una de sus coletas rubias de látigo aterrizándolo en su cara.* ¿ Quién que crees que eres para alzarme de esa manera? No soy una mocosa, que te quede claro... Soy una Da-ma. *Dijo con voz arrogante* Mi nombre es Shinku Rozen, soy la quinta muñeca hecha por el alquimista Rozen quien es mi Padre.*Mientras hacia una reverencia* Debería de limpiar este lugar, y traerme un poco de té negro a 75°C sin azúcar y un toque de crema. *Dijo la muñeca con precisión mientras quitaba la reverencia y sacudía su vestido rojo*