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HZ1567257 · 41-45, F
[code]— ¡Levi! —No necesitaba verlo para saber que algo había ido mal, aún así como acto reflejo cuando el capitán dejó inconclusa su frase, Hanji se giró de inmediato para ver como caía. Si bien ambos llevaban años en la Legión de Reconocimiento, era cierto que nunca había podido dominar del todo sus impulsos cuando se trataba del Ackerman. De inmediato, su atención se enfocó en Levi, saliendo al instante a su encuentro. También había visto los cadáveres, no había más por hacer, se ganaría probablemente unos cuantos días encerrada como castigo, aunque en ese momento no le preocupaba tanto su futuro.
— ¿Qué mierda ha sido eso? — Había visto lo que parecía ser la sombra de un titan, pero Levi estaba literalmente en el lado opuesto, no había forma de que él haya sido atacado por el mismo titan. Hange estaba unos metros más abajo que el capitan. No era miedo lo que sentía, realmente hacía mucho que no sentía temor hacia los titanes, pero su lógica empezaba a actuar y llegaba a la conclusión obvia: Aquellos que hicieron eso eran humanos cambiantes. ¿El colosal y el acorazado estaban ahí? No parecía que fueran ellos, no se veía la masa gigante del Titan Colosal por ningún lado y de ser el acorazado, habría sido difícil de esconderse también . Entonces, había más humanos infiltrados, más humanos que quería perjudicar a la humanidad. El cerebro de Hange siempre que intentaba desenmarañar aquellos acertijos terminaba exhausto y ella de muy mal humor. — Larguémonos, Levi. Más alto.
Quizás tampoco lo expresaría en voz alta, pero no quería arriesgar a su compañero ni un minuto más. Aunque haya sido una situación por completo extraordinaria a ella, la verdad es que no se podía permitir exponerlo más, no solo por la pérdida tan grande que representa perder al solado más fuerte de la humanidad, también por el desgaste emocional y el dolor que sentiría si algo llegaba a ocurrirle al Ackerman por su culpa. No estaba dispuesta a permitir que le faltara en algún momento, no se hacía a esa idea. Se notaba la preocupación en la mujer, aunque estuviera acostumbrada a aquello, siempre que enfrentaba a titanes cambiantes, las cosas se ponían difíciles, ni en sus peores sueños pensaría que algo así llegaría a pasar.
Su caballo estaba más adelante, se había quedando pastando junto con el otro equino que había salido corriendo con su jinete a medio comer encima. El cadáver ya no estaba, ya no tendrían que deshacerse de él. No era momento para ponerle mucho atención a la pequeña decepción que sintió al saber que ya no regresaría abrazada al Ackerman en su mismo caballo. Sus sentidos estaban más agudizados, tratando de encontrar los patrones de una emboscada antes de que ocurriese. ¿Por qué no salían de su escondite? Con los soldados sí que tenían que haberlo hecho, alguien debió de haberlos visto. Si tenían planeado asesinarlos ahí, ¿que más daba que se escondieran de ellos? Estaba a punto de tomar su caballo, tenía demasiadas preguntas en la cabeza ya, pero no sabía realmente cuantas de ellas eran correctas. — Ellos saben quienes somos... —En efecto, iba absorta en la teoría que su cabeza iba formulando, cuando escuchó el rugido de un animal. O esa parecía. La piel se erizó por completo cuando se vio transportada por sus recuerdos al día en que casi capturan a la titan femenina. Era el mismo bramido. ¿Estaba ahí de nuevo Annie? No tardó en tres segundos en sentir el retumbar del suelo. Ya se acercaban. [/code]
— ¿Qué mierda ha sido eso? — Había visto lo que parecía ser la sombra de un titan, pero Levi estaba literalmente en el lado opuesto, no había forma de que él haya sido atacado por el mismo titan. Hange estaba unos metros más abajo que el capitan. No era miedo lo que sentía, realmente hacía mucho que no sentía temor hacia los titanes, pero su lógica empezaba a actuar y llegaba a la conclusión obvia: Aquellos que hicieron eso eran humanos cambiantes. ¿El colosal y el acorazado estaban ahí? No parecía que fueran ellos, no se veía la masa gigante del Titan Colosal por ningún lado y de ser el acorazado, habría sido difícil de esconderse también . Entonces, había más humanos infiltrados, más humanos que quería perjudicar a la humanidad. El cerebro de Hange siempre que intentaba desenmarañar aquellos acertijos terminaba exhausto y ella de muy mal humor. — Larguémonos, Levi. Más alto.
Quizás tampoco lo expresaría en voz alta, pero no quería arriesgar a su compañero ni un minuto más. Aunque haya sido una situación por completo extraordinaria a ella, la verdad es que no se podía permitir exponerlo más, no solo por la pérdida tan grande que representa perder al solado más fuerte de la humanidad, también por el desgaste emocional y el dolor que sentiría si algo llegaba a ocurrirle al Ackerman por su culpa. No estaba dispuesta a permitir que le faltara en algún momento, no se hacía a esa idea. Se notaba la preocupación en la mujer, aunque estuviera acostumbrada a aquello, siempre que enfrentaba a titanes cambiantes, las cosas se ponían difíciles, ni en sus peores sueños pensaría que algo así llegaría a pasar.
Su caballo estaba más adelante, se había quedando pastando junto con el otro equino que había salido corriendo con su jinete a medio comer encima. El cadáver ya no estaba, ya no tendrían que deshacerse de él. No era momento para ponerle mucho atención a la pequeña decepción que sintió al saber que ya no regresaría abrazada al Ackerman en su mismo caballo. Sus sentidos estaban más agudizados, tratando de encontrar los patrones de una emboscada antes de que ocurriese. ¿Por qué no salían de su escondite? Con los soldados sí que tenían que haberlo hecho, alguien debió de haberlos visto. Si tenían planeado asesinarlos ahí, ¿que más daba que se escondieran de ellos? Estaba a punto de tomar su caballo, tenía demasiadas preguntas en la cabeza ya, pero no sabía realmente cuantas de ellas eran correctas. — Ellos saben quienes somos... —En efecto, iba absorta en la teoría que su cabeza iba formulando, cuando escuchó el rugido de un animal. O esa parecía. La piel se erizó por completo cuando se vio transportada por sus recuerdos al día en que casi capturan a la titan femenina. Era el mismo bramido. ¿Estaba ahí de nuevo Annie? No tardó en tres segundos en sentir el retumbar del suelo. Ya se acercaban. [/code]