-Deberia volver. .. -Pip.. -Fue la respuesta de la pequeña criatura que acompañaba a la joven; este era similar a un pingüino, azul y blanco, de pico y patas amarillas. Era el mejor amigo que tenia. La chica se levanto de su aposento, con el pokemon en brazos, y empezo a caminar por el sendero de vuelta, algunas hojas ya empezaban a caer a causa del viento, le parecia en cierta forma algo hermoso. No paso mucho para que su acompañante saltara de sus brazos, en direccion a las creaciones naturales. Como era de esperarce la joven salio corriendo tras él, preocupada por no saber por que lo hizo. -Piplup ¡Vuelve!
*El cielo ha estado azul como en los dibujos de la infancia; no se cansa de verlo recostada en el cesped. Perdida en ese abismo estaba aquella joven. Es casi una mujer, pero aun mira como niña. Su falda es amplia y cae sobre sus piernas. Ya tenía las piernas largas y fuertes. Su cabello largo apenas cubria la mitad de su espalda, era azul. Su torso se cubria por um top negro y blanco. Su cuello era abrazado por una ceda rosa. No tiene más de 13 años pero ya es precisa y preciosa. *