« Back to Album · Next »
This page is a permanent link to the comment below. See all comments »
El abrazo se fortaleció, porque finalmente me dejé llevar por la emoción que sentía. Tenía un hogar y una familia que se preocupaban por mí. No habría un regaño, al menos no hasta que estuviésemos de vuelta en el viñedo del Amanecer y Adelinde me jalara de las orejas para después abrazarme con fuerzas. Sí, aunque no lo dijera, a veces podía sentir que de los dos, de Diluc y yo, siempre sería su favorito.

Al final, en ese viaje no había encontrado nada. Siquiera había tenido tiempo de explorar un metro, es decir, el dueño de la caravana me atrapó apenas cruzamos los límites entre Liyue y Sumeru; ¿qué tanto podía explorar si tampoco tenía idea de dónde estaba? Todo mi esfuerzo se había ido en quedarme callado entre las cajas de vino, de uvas y otras cosas más para pasar inadvertido. Creo que por eso, al final, no supe qué responderle a Crepus cuándo me lo preguntó: "¿Encontraste la respuesta que buscabas?" No, era claro que el esfuerzo era en vano y que jamás tendría respuestas.
 
Send Comment

Add a comment...
 
Send Comment