Con su típica efusividad, y sin ninguna duda, la pelirosada se lanzó hacia la espalda de uno de sus ex compañeros, rodeándolo con sus finos brazos por el cuello en un abrazo algo excesivo.
— [code]¡Teeetsuuu-kuuun![/code]
Su voz alegre, junto a la gran sonrisa sobre su rostro, demostraban que tan feliz estaba de verle nuevamente.