*Un par de orejas negras, largas y redondas se hacen presentes de manera singular. El sombrero con forma de liebre, estaba sobre la cabeza de una diminuta fémina, quien apenas alcanzaba los escasos 1,65m, de facciones finas casi etereas y su cabello anaranjado a penas rozaría con los mechones más largos a su perlada piel, cubierta unicamente del cuello por su traje negro con pequeños detalles en rosa, esta con mangas exponiendo sus blancos hombros. Apenas aparentaba por mucho los 11 años de edad. Aquella peculiar chica se esncontraba observando toda la escena con suma curiosidad infantíl, con sus luceros vividos y esmeraldinos, inclusive estaba enfrente de la pecera incada para apreciar desde abajo como la luz se colaba atra vez del manto acuoso, exhalando un vahó calido contra el vidrio abrazando un levemente sus propias rodillas con sus delgados dedos .Alzo el rostro hacia la mujer que le aludía con un mohín de intriga mientras se decia para sus adentros;"Etto.. ¿ por que no le deja nadar?" -¿Me habla a mí?- *Fue lo primero que enunció con voz amielada al compáz que enderesaba un poco su postura para hablar más apropiadamente llevando sus muñecas hasta sus rosados labios. * - Seguro, le ayudare...aun que yo pienso que se ve bastante feliz...-