-Jmm~ durante días no has tenido ni un solo descanso- la castaña miraba de pies a cabeza el ensangrentado cuerpo de su amado, entendía que siempre para él era batalla tras batalla por lo que en verdad quería consentirle limpiando cada herida de su cuerpo.
Sonrió al pensar en su cuerpo desnudo para ser limpiado, agarro con su mano izquierda agua y la alzo lo suficiente dejandola escapar entre sus dedos.
-Este manantial tiene propiedades curativas , así que ven.... quiero sanarte.-