[code]— Lo que pasa es que tú no eres una chispa nada más.. — La mano derecha le bajó más allá de sus caderas; tentando los dotes que consideraba que le pertenecían. Así como él a ella. — Tú eres un fuego completo. — La piel del varón se erizó apenas le habló al oído, pero no era sólo su voz lo que le emocionaba; su aroma, su tacto, su calor. Todo hacía una conjunción que para él, como su amor, significaba una debilidad al evitar cruzar ese limite entre el cariño y el deseo, tan intenso como el primer día.
— Ahora me tienes que tratar mejor.. aunque he de decir que no me molesta que mantengas esa rebeldía, sería aburrido que me hicieras caso siempre.. — Carcajeó, soltándole por fin la piel, no sin antes pellizcar aquellas curvas que se tomaba la libertad de recorrer y apretujar. [/code]
━ No podemos perder chispa, querido. — Concluyó con una media sonrisa, jugueteando con aquellos recuerdos y una vez más con el coqueteo constante y desvergonzado. Recalcando su autoridad pero no era sólo aquello, sino porque de verdad le gustaba, le encantaba de una forma que costaba entender poder seguir con esa conexión única y curiosa. ━ A mi me gustas más tú que antes. — Repusó sin decoro alguno al decirlo, ni siquiera limitándose a su contacto ya que hasta fue capaz de permitirse ser más cariñosa con él al envolverse en su figura. A grado tal fue, que susurró a su oído la respuesta final; —Tranquilo cariño, no hay manera de que pueda pensar en molestarte con mis poderes, ahora eres mi esposo y todo, tipo de trato a cambiado ya. – [/c]
[code]— Increíble que a pesar de que ahora estás conmigo, sigas siendo tan amenazante. No esperaba menos, Sabrina. — Eran tan innegables las raíces de su conexión y de cómo se conocieron, que ese toque de tensión y enemistad solía salir con frecuencia entre ellos.
— Estoy bien con los métodos actuales. Me gustan bastante más que los anteriores. — Remarcó con ironía y complicidad al sonreír y mover las cejas, siendo la caricia en su pómulo el magnetismo que le acercó a su cuerpo; abrazándose de su cintura, y atrapando su figura en su espacio personal. — Lo mismo va para ti. No uses conmigo esos trucos mentales tuyos sin mi consentimiento.. — [/code]
No quererlo. La palabra resonó en su mente como un tintineó que le retomó a esos días en los que buscaba evadirlo, castigarlo y después, estaba ahí, admirada por verlo, la escena de su proposición fue tan clara tapando los recuerdos del pasado que reafirmó lo que había exclamado hace unos segundos. ━ ¿Será? Aún teniéndome más cerca puedo utilizarlos tanto como deseé en ti, pero.. — Pauso para acercarse a él, acariciar su pómulo al retirar su propio guante. ━ No de la misma manera que antes, a no ser que intentes provocarme. —