Ƹ̴Ӂ̴ƷEra una oscuridad perpetua dentro del Templo de la Noche una gélida brisa acariciaba los hermoso pilares que se encontraban decorando el camino hacia los aposentos de la primordial. Una imponente construcción que había sido hecha por las manos de sus amadas Keres para su madre, una fortaleza impenetrable finamente decorada con estrellas que otorgaban una tenue luz para alumbrar el camino de los visitantes.. Un largo camino habría desde la entrada hasta un par de puertas de plata que contaban la historia de la Noche y se abrirían ante la presencia de los viajeros.
Detrás de ellas se encontraba la cámara del trono un espacio que pareciera se encontraba en lo más profundo de una noche estrellada a su alrededor no se veía nada más que un cielo nocturno plagado de hermosas estrellas y en lo más alto de la habitación unas escalinatas donde se podía observar a la Diosa Primordial recostada sobre un amplio sillón color vino y dorado, la posición en la que se encontraba dejaba ver su larga y delineada figura, una mujer de incomparable belleza y tez tan blanca como la nieve, su atezado cabello caía cual cascada hasta sus rodillas y su mirar color carmín tan frio que pondría hasta al más valiente de rodillas se mantenía cerrado.
Pese al frio clima la Diosa Primordial llevaba un atrevido vestido sin hombros y un poco escotado del color de la noche con una mariposa en tono morado a un costado símbolo de la noche y la muerte que atenuaba su hermosa figura teniendo un costado abierto que dejaba ver sus largas y delicadas piernas. Sus labios escarlata apenas se abrirán al pronunciar..
-Bienvenido al Templo de la Noche... Sueño Eterno que grato me es el verte...Hypnos
Palabras que eran llevadas hasta oidos del visitante como el susurro del viento Ƹ̴Ӂ̴Ʒ
"*Al escuchar esas palabras la Deidad se detiene un momento, volviendole a ver por encima del hombro*" -Creo que no tenemos ya nada de que hablar, ¿ Cierto?
Realmente nada, no se a que vine, de saber que seria recibida de esta manera, pues solo venia a conocer parte del Reino que debo atender, pero déjelo así, seguiré como hasta ahora. "*Doy media vuelta, dejando ver mis alas para así encaminarme a mi templo*"
“*LA luz estelar de la luna ha aparecido, de entre las sombras se denota la figura perfecta de una femina, el murmullo de los vientos se hace presente, tal parece que hasta la luz estelar del manto de las estrellas se hace presente, pues lentamente alumbra el camino de aquella figura de una Fémina, un aroma exquisito se aprecio en el lugar, la obscuridad envolvia aquel ambiente que jamas se volvera apreciar si no en el mas puro de los tiempo, las Grandes Deidades que en ese sitio se reunian eran las unicas que a los seres humanos, simples mortales se les dejaria ver una sola vez en la vida, una sola vez en la eternidad, pues ante ellos y ante los Titanes y demas Dioses, estaba por presentarse la mas grande de las Deidades que jamas se presentarian, pues con la simple escencia que tiene su mas infinito y poderoso cosmos es mas que suficiente para dejar saber quien es y que es lo que hace ante ellos… el sol se ha ocultado y los primero rayos lunares se hacen aun mas pronunciados; Los rayos de la hermosa luna están en su apogeo cerca de la media noche se encuentra todo sereno, pero al verle de frente, hasta las mismas animas se han quedado anonadados por su presencia, su larga cabellera se hace notoria, pues de hermoso no se puede ver, su aura aun sin elevar ninguna energía se puede presenciar, es el aura de una hermosa Diosa, la Diosa Primordial, sus pies tan finos como el canto de los mas hermosos arboles, parece no tocar el suelo que pisa, pues al observar bien, llega entre los vientos, movida por un hermoso vestuario, su cabello largo tonos blancos, tan brillante como la misma luna y el mas puro de los blancos y aun así tan peligrosos como el mas grande de los destructores de vida eterna; El viento jugando con su hermoso cabello como si se burlara de todos los demás y solo se debiera a aquella hermosa Deidad, la protegía de todo mal, su rostro el mas hermoso jamás antes visto facciones hermosas, finas, exactas y perfectas en toda la extensión de la palabra, dos alas enormes se aprecian en su espalda, tan demoniacamamente puras que jamás se hayan apreciado, pues aunque parece de semblante tranquilo se puede apreciar a su alrededor cierta aura obscura, unos pasos mas cerca de aquella joven, se revela, dejando ver en su esplendor figura perfecta, piel en tono hermoso como el puro de los oros, piel tan tersa y delicada, aunque deliciosamente venenosa, ojos en tono lila, vestimenta sensual y Elegante como su nombre y apariencia, aquella hermosa Diosa, que se ha mostrado ante los ojos de aquel ser, pues en tono serio y con el semblante aun mas frio que la noche, y la brisa helada que se ha dejado sentir, pues hasta el mismo viento se detuvo ante sus hermosas palabras y hermosa y melodiosa voz, aquella que encantaría al mas firme de los pilares. El ambiente aunque hermoso era, se torna y se vuelve aun mas apreciable y deseoso de todo lo que hay en ese sitio, como si la simple presencia de aquella hermosa Deidad fuer al unical a la que alumbraria esa tan anhelada obscuridad; Apreciada por todo aquello que existía en la tierra, por todo aquello que jamás se hubiera visto, la mas hermosa de las Deidades, recibe aquellos que han viajado desde lejos a su Hermoso Templo para Verle, aun con una firmeza pero segura de sí misma*”
- Ya que no tengo el gusto de verles por mi templo heme aquí; deseo saber de usted, así es que ¿Decidme, como esta vos?
“*Su mirada aun Fija en aquel ser que demuestra firmeza y hermosura, con cierto aire de elegancia, mostrando aquella superioridad por la que fue llamada y proclamada la Deidad Primordial*”