~Sí...Buenas tardes...~ Respondería aquel noble de cabellos quebrados y de tonalidad azabache que vestía de gran elegancia con un traje blanco. Al parecer se encontraría en una misión de alto riesgo así que cualquier movimiento en falso, por su parte haría que fallecieran personas inocentes, a lo que únicamente sonrió y se dispuso a notarse relajado sentándose en un banquillo, colocando sus manos en la respectiva barra, la escucho en silencio aprovecharía esa oportunidad para inspeccionar el lugar y dirigiéndose con gran amabilidad a la maiden ordeno.
~Verá señorita, estoy esperando a alguien, pero me gustaría pedir por ahora un té negro... si no le molesta.~