No supo muy bien como responder, eran pocas las veces que podía compartir un momento agradable con alguien. Formó una sonrisa algo torpe, casi como una mueca, y tras aquella pregunta, asintió levemente. —¡Hai...! En realidad no suelo leer mucho, pero me agrada mirar las estrellas... —Pausó un segundo su charla, mirando el cielo; no obstante, éste solo era azul, con algunas nubes contrastando la imagen. Volvió la vista hacia la chica, aún actuando con cierta timidez.
—¿Y a ti, Mizuno-san? —Preguntó con cierto interés, animándose un poco.