[ Se había marchado, huyendo de ella quizá pero con grandes razones para ello, era la única que en cierta forma podía pararlo y claro, ella era la única persona que el no le desobedecía, no por ahora ¿el porqué? Solo ella y el lo sabían ]
Vamos ya son dos adultos -La mujer no tardo en ponerse en medio de ambos para bajar el arma del azabache- Calmense son amigos ante todo... Y compañeros
[ Envainó la espada con calma e ignorando la idiotez plateada que tenía enfrente, se marchó de la sala, era eso o hablar con la mujer, punto que no haría y menos frente a los demás ]
[ Fueron segundos los que tardó en desenvainar, segundos que le cruzó la hoja de la espada frente al cuello del exorcista peliplata y lo hubiera cortado, de no ser por cierta voz conocida que le hizo frenar justo a centímetros de un posible asesinato, siseó fastidiado ]