*Era una noche apacible en la secta JiXuan, hogar de dos cultivadores que eran dignos emisarios del ying y Yang, pues ambos eran diferentes, pero juntos hacian una perfecta armonia; Xiao Xingchen habia preparado una bella sorpresa para pasear por los jardines de las cuatro estaciones.
*Sonrio un poco mas y le abrazó suavemente un poco mas frotando su rostro entre su cuello*
Gracias, estaba un poco asustado porque no sabia si te agradaria la noticia o no..me cuidare pero no dejare de cultivar..por ahora, pero mas adelante si estare mas cansado y no pdre hacer mucho.