Dagē, has venido, bienvenido..pasa..no tienes que pedir permiso sabes, pero ya que estás aquí..haré una tablilla para que puedas entrar cuando coloquemos el campo de protección.
*Ambos caminaron hasta el gran comedor, donde estaban unas pequeñas mesas en el suelo, con cojones y tapetes, el piso de madera mientras servía algunos cuencos de comida pará ambos*