-El patriarca le había dejado instrucciones de permanecer en el santuario hasta la onceava hora, cuando el habría de llegar, pero su corazón la facultaba a desobedecer, estaba nerviosa, angustiada y deseaba ver a ese "alguien" con urgencia.-
-Levanto parte de su vestido hasta las rodillas, jugando con la tela con muchos nervios, todo lo demás se le había olvidado.-
Yo perdí el derecho de ser humana, e. . .eso no es para mí, ¿verdad que lo sabes? ¿lo sabes de verdad? ¿verdad q. . .que si? -Repetia mientras retrocedía uno o dos pasos, resoplando.-