-De noche él podía percibir el calor al igual que un gran depredador y entonces supo que debía ser ella, revoloteó un poco y avanzó hacía un prado despejado haciéndo correr a la joven un poco, pues si aterrizaba cerca de su cabaña despertaría a todo el mundo. Su cola golpeó algunas copas de arboles mientras volaba dejando un rastro de ramas y hojas..
Cuando llegó aquel claro, descendió y al tocar el suelo la tierra se estremeció un poco, a pesar de que el dragón estaba su adolescencia ya medía 75 metros de largo y tenía experiencia en batalla, su largo cuello se arqueaba hacía atrás haciéndolo ver más orgulloso y con sus alas desplegadas a los lados observa a la joven-