-Pocas veces ocurría pero se pudo apreciar fácilmente una sonrisa de medio labio por parte del azabache, se podían notar sus intenciones algo "malvadas". Lo que le hizo al arma era simple, la selló y le brindó cualidades negativas, en primer lugar un enorme peso que alentaría mucho a su usuario, además le quitó la habilidad de dividirse en cinco, por lo tanto no tendrá opciones para disminuir su peso, además de eso, el arma ahora poseía un enorme concentración de calor, llegando incluso a ser una gran molestia para quién la empuñe y por último, anuló enteramente la habilidad de invocación, para usarla, Zet deberá a andarla encima si quiere hacer uso de ella.-Sacala de ahí y enfréntate a mi con ella, Zet.